El gas radón puede salir a la superficie a través de pequeñas grietas y poros en el suelo y las rocas. Debido a que es un gas, puede moverse fácilmente a través de los materiales porosos del suelo, como la tierra y las piedras. Una vez que el gas radón se libera en la superficie, se dispersa en la atmósfera y se diluye en el aire.
El radón también puede escapar de acuíferos subterráneos y aguas subterráneas, especialmente en áreas donde el agua subterránea contiene altas concentraciones de uranio y otros elementos radiactivos.
En los edificios, el gas radón puede ingresar a través de grietas y agujeros en las paredes y pisos, así como a través de sistemas de ventilación y tuberías de agua.
Saúl Beceiro, asesor científico de INTERA, incluido en el Registro de Expertos en Radón del COFIS
Saúl Beceiro, asesor científico de INTERA, reconocido como Experto en Radón por el COFIS En INTERA creemos que la mejor forma de afrontar el problema del gas radón es combinar investigación, innovación y conocimiento científico. Por ello, nos enorgullece anunciar que...
